Tranquila
nena
relajate
ya no
tenés que demostrarle nada a nadie
ahora son
estas cuatro paredes que delimitan tus días
fumate un
pucho a dentro
dejá que
el humo se impregne en las sábanas
Acercate
a la imagen del espejo
toca tus
caderas que llegaron para quedarse
reconocete
en ese cuerpo sin remordimientos
dejá que
tus manos te acaricien sin certezas
Abrí un libro
en la mitad de la noche
subrayá
alguna frase bonita y guardala en el recuerdo
recitala
cuando el azar te demande algo que no puedas darle
No le
mientas al cuaderno
regalale
verdades en bruto para tallarlas con paciencia
abrazate
con emoción al vértigo de la hoja en blanco
no le
tengas miedo al silencio
volvé a
jugar como de niña
cuando la
conciencia era única en el presente
Pensá en
la soledad como un punto de encuentro
despojate
de prejuicios contra vos
amigate
con la idea del impulso
creé en
esa chispa y transformala en llama
Tranquila
nena
relajate
ahora y para siempre
ya no tenes
que demostrarle nada a nadie
Excepto a
vos misma.

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