domingo, 15 de marzo de 2015

Tranquila nena
relajate
ya no tenés que demostrarle nada  a nadie
ahora son estas cuatro paredes que delimitan tus días 
fumate un pucho a dentro
dejá que el humo se impregne en las sábanas

Acercate a la imagen del espejo
toca tus caderas que llegaron para quedarse
reconocete en ese cuerpo sin remordimientos
dejá que tus manos te acaricien sin certezas 

Abrí un libro en la mitad de la noche
subrayá alguna frase bonita y guardala en el recuerdo
recitala cuando el azar te demande algo que no puedas darle

No le mientas al cuaderno
regalale verdades en bruto para tallarlas con paciencia
abrazate con emoción al vértigo de la hoja en blanco
no le tengas miedo al silencio
volvé a jugar como de niña
cuando la conciencia era única en el presente

Pensá en la soledad como un punto de encuentro
despojate de prejuicios contra vos
amigate con la idea del impulso
creé en esa chispa y transformala en llama 

Tranquila nena
relajate ahora y para siempre
ya no tenes que demostrarle nada a nadie
Excepto a vos misma.